LA RED
LA REVOLUCION DIGITAL
“Revolución es el cambio o
transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se establece la
revolución como una idea cambiante debido a lo que las circunstancias ameriten
en el momento, estas pueden ser tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etcétera.”[1]
El
primer gran cambio tecnológico que modificó radicalmente el modo de vivir de
las personas ocurrió hace 12 mil años con la revolución agrícola. En la medida
en que los grupos humanos aprendieron a domesticar semillas y a cultivar la
tierra, pudieron establecerse en un lugar y crear ciudades y civilizaciones.
Entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del
siglo XIX, sucede en un principio en Gran Bretaña y luego en el resto de Europa
Occidental, el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la
humanidad, desde el Neolítico.
Se
pasó de tener una economía basada principalmente en el trabajo manual, a una
basada en la industria y la manufactura. Es así como se conciben varios
inventos, el más importante, la máquina de vapor, posteriormente, con ayuda del
comercio nace el ferrocarril.
Si
bien la revolución trajo consigo el aumento de la cantidad de productos y
la disminución del tiempo en el que
estos se realizan, los cambios sociales fueron todavía más impresionantes,
nacen dos clases sociales; la Burguesía y la Obrera, la artesanía y la
manufactura no pudieron competir con la gran fábrica capitalista y fueron desapareciendo
paulatinamente, dejando desempleada a una vasta mano de obra; el desarrollo
impulsivo de la economía condujo a un incremento del lujo y la riqueza de la
burguesía y a su vez, de la pobreza y la indigencia en las masas trabajadoras.
Hoy
estamos viviendo la tercera gran revolución tecnológica. Los computadores,
conectados a través de redes mundiales como la Internet, los medios de
comunicación interactiva, la realidad virtual y otros avances en el área de la
informática, transformaron radicalmente las nociones del tiempo y del espacio e
incluso de la realidad.
Dentro de esta revolución
encontramos la RED, ese ciberespacio que nos proporciona un lugar para la
comunicación, el aprendizaje y el entretenimiento, pero, como toda revolución,
esta acarrea pros y contras, donde algunos ganan, algunos pierden.
Abrir sesión en el msn, revisar el correo
electrónico, sea hotmail, gmail o yahoo; simultáneamente acceder a páginas como
facebook, twitter y youtube, además de jugar en línea, lo que permite que muchos
jóvenes de todas partes pueden competir en el mismo juego; son parte de los
hábitos de los jóvenes de hoy con edades entre los 13 a los 18 años, quienes
pasan de 1 hora hasta medio día
conectados a la red.
Escrito
en 1998, y reeditado en el año 2000, Juan Luis Cebrian, en su ensayo presentado
al círculo de Roma, La Red, ya nos hablaba de los peligros que puede contener
este monstruo que parece una bola de nieve en descenso, cada vez más grande. ¿Y
cómo esta está el panorama ahora, 11 años después? Igual, me atrevería a decir,
peor, en cuanto a los peligros claro está.
Aunque
es un elemento importante en la comunicación y la experiencia educativa,
también ha ocasionado una caída en la calidad de los trabajos académicos de
estudiantes. Señalan los eruditos que la dependencia de la tecnología puede
entorpecer la espontaneidad y creatividad en la escritura en los alumnos,
además de la apropiación de ideas o conceptos que no les corresponden. El uso intensivo
de esta tecnología también ha disminuido el uso de las bibliotecas y la
búsqueda agotadora de material. A nosotros nos tocó en el colegio la época del
lapicero, el cuaderno y la gran enciclopedia, pero los pequeños de ahora tienen
a google, que supera cualquier diccionario enciclopédico y a Word que les
facilita sus trabajos.
La
seguridad, otro espinoso tema del internet. Muy de moda por estos días,
encontramos el correo que te solicita confirmar tu cuenta bancaria, haciéndose
pasar por “x” banco, cuando lo único que buscan es usuarios ingenuos que a ojo
cerrado den toda su información, sin detenerse a pensar que podrían ser
víctimas de alguna estafa. Por otro lado tenemos el ataque masivo de la
pornografía, se encuentra en páginas dedicadas exclusivamente a este negocio o
en banners publicitarios que podemos ver cuando revisamos nuestro correo, donde
los menores de edad pueden acceder sin mayor control por parte de sus padres.
Según
estudios realizados por la agencia Española de protección de datos, el 43% de
los usuarios de las redes sociales tiene configurado su perfil de forma que
todo el mundo puede verlo. De esta manera, la privacidad está en peligro. Es
especialmente importante en el caso de los menores, quienes sin una guía,
pueden llegar a dar toda su información sin medida, y ya sabemos que la
inseguridad es tal, que por medio de la redes sociales ya se ha llegado a
preparar secuestros.
Y
si la internet nos brinda todo entonces cada vez somos más sedentarios, mas
perezosos e inclusive, más gordos. La facilidad de tener con un solo click todo
lo que queremos comprar, pagar lo que debemos, hablar con amigos sin necesidad
de encontrarnos con ellos en algún lugar, nos mantiene postrados a una silla y
últimamente a un tecleo incesante de nuestros pulgares en los llamados
“Smartphone”.
Por
otro lado la revolución digital tiene muchos puntos a favor. Uno de ellos es,
que se está convirtiendo en la infraestructura de una nueva economía del
conocimiento. La información de toda clase, ya sean videos, sonidos, imágenes o
incluso programas enteros pueden ser convertidos a un “átomo digital” llamado
byte. En este momento tenemos la facilidad de enviarlos y recibirlos a una
velocidad que en tiempos pasados nos produciría hasta risa pensar que eso
pudiera suceder, sin hablar de sus costos –no imaginaria que el hecho de mandar
en un chat la palabra “hola” a una persona de otro país en la actualidad, sería
diferente a mandarle una carta con la misma palabra “hola” en el siglo XV-. En
el mismo tema la ciencia no se quedaría atrás, al haber conexiones de los
ordenadores entre bibliotecas, universidades, centros tecnológicos o incluso de
científicos galardonados, la cantidad de información que se puede encontrar en
la actualidad con el solo hecho de tener un computador en la casa es casi
ilimitada.
El
campo de la medicina se ve en gran parte muy beneficiado por estos últimos
acontecimientos. No solo porque se podrá obtener información de estudio y
formación, sino porque también la actividad del ciberespacio en cuestiones de
salud es múltiple y sirve a los tres sistemas básicos sanitarios; prevención, diagnóstico
y terapia. Se utilizan anatomías virtuales para experiencias clínicas que no
solo permite corregir errores e investigar nuevos métodos, sino también
discutirlos al momento que se llevan a cabo, por medio de video conferencias
Si
hiciéramos un contraste entre los pros y los contras encontraríamos que si bien
podemos afirmar que programas como Word o buscadores virtuales de información como
Google, son herramientas que facilitan a la perdida de la espontaneidad y
creatividad en la escritura en los alumnos, además de la apropiación de ideas o
conceptos que no les corresponden, también es un hecho que sin estas
herramientas se les dificultaría mucho encontrar información tan fácil como se
puede en la actualidad. También estamos de acuerdo que el número de estafas por
medio del Phishing se ha incrementado considerablemente y que perjudica mucho
la imagen de los bancos. Pero no podemos ocultar que las herramientas que
existen actualmente ayudan a que los bancos ya no sean percibidos como lugares
monumentales con filas eternas y que eran propensos a los robos a mano armada.
Al opinar de algo como una revolución digital y sus repercusiones
a futuro, queremos sostenernos en lo que ha sucedido durante la historia de la
humanidad como también lo hace el autor. Como primera medida traemos algo a
colación que nos parece lógico y es la frase “no podemos desinventar nada” y al
estar de acuerdo con que actualmente estamos pasando por un boom tecnológico, y
es que durante toda la historia de la humanidad hemos pasado por muchos
inventos que han causado un cambio en la forma de vivir de las personas como el
alfabeto, la imprenta o la máquina de vapor, siendo así debemos preguntarnos
¿al darse estas invenciones se produjo un caos en la civilización a causa de
las muchas repercusiones negativas? O para ser más precisos ¿la civilización
humana no se pudo acostumbrar a la llegada de estas invenciones y por tanto no
las pudo acoplar? Las respuestas para estas preguntas nos dan una conclusión
clave, ya que si bien sabemos que al inventarse el alfabeto se tenía por
asegurado el destierro de la tradición oral como método de transmisión de
cultura o la máquina de vapor que suponía un marginamiento hacia las personas
que trabajaban artesanalmente. No podemos subestimar el poder de acoplamiento
que tiene la civilización humana a la llegada de esta clase de invenciones, y
es que la tradición oral volvió a surgir con la llegada de los medios
electromagnéticos (radio, televisión) y las personas que trabajan artesanalmente
aún siguen teniendo participación y hasta incluso son apetecidos por su
calidad.
Nosotros nos atreveríamos a decir que la civilización humana se
encarga de seleccionar que es lo que necesita en su debido tiempo o que sigue
siendo muy útil, así como también podría desechar lo que considera innecesario
o hasta incluso perjudicial (por ejemplo los libros físicos que acaban con
grandes extensiones forestales para su materia prima), por esto creemos que es
mejor pensar que la llegada de nuevas tecnologías son las que muestran
diferentes caminos pero que a fin de cuentas la humanidad es la decide para
bien que camino recorrer.
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