lunes, 6 de febrero de 2012

LA RED

LA RED

LA REVOLUCION DIGITAL

“Revolución es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se establece la revolución como una idea cambiante debido a lo que las circunstancias ameriten en el momento, estas pueden ser tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etcétera.”[1]

El primer gran cambio tecnológico que modificó radicalmente el modo de vivir de las personas ocurrió hace 12 mil años con la revolución agrícola. En la medida en que los grupos humanos aprendieron a domesticar semillas y a cultivar la tierra, pudieron establecerse en un lugar y crear ciudades y civilizaciones.

Entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XIX, sucede en un principio en Gran Bretaña y luego en el resto de Europa Occidental, el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico.

Se pasó de tener una economía basada principalmente en el trabajo manual, a una basada en la industria y la manufactura. Es así como se conciben varios inventos, el más importante, la máquina de vapor, posteriormente, con ayuda del comercio nace el ferrocarril.

Si bien la revolución trajo consigo el aumento de la cantidad de productos y la  disminución del tiempo en el que estos se realizan, los cambios sociales fueron todavía más impresionantes, nacen dos clases sociales; la Burguesía y la Obrera, la artesanía y la manufactura no pudieron competir con la gran fábrica capitalista y fueron desapareciendo paulatinamente, dejando desempleada a una vasta mano de obra; el desarrollo impulsivo de la economía condujo a un incremento del lujo y la riqueza de la burguesía y a su vez, de la pobreza y la indigencia en las masas trabajadoras.
Hoy estamos viviendo la tercera gran revolución tecnológica. Los computadores, conectados a través de redes mundiales como la Internet, los medios de comunicación interactiva, la realidad virtual y otros avances en el área de la informática, transformaron radicalmente las nociones del tiempo y del espacio e incluso de la realidad.

Dentro de esta revolución encontramos la RED, ese ciberespacio que nos proporciona un lugar para la comunicación, el aprendizaje y el entretenimiento, pero, como toda revolución, esta acarrea pros y contras, donde algunos ganan, algunos pierden.

Abrir sesión en el msn, revisar el correo electrónico, sea hotmail, gmail o yahoo; simultáneamente acceder a páginas como facebook, twitter y youtube, además de jugar en línea, lo que permite que muchos jóvenes de todas partes pueden competir en el mismo juego; son parte de los hábitos de los jóvenes de hoy con edades entre los 13 a los 18 años, quienes pasan de 1  hora hasta medio día conectados a la red.

Escrito en 1998, y reeditado en el año 2000, Juan Luis Cebrian, en su ensayo presentado al círculo de Roma, La Red, ya nos hablaba de los peligros que puede contener este monstruo que parece una bola de nieve en descenso, cada vez más grande. ¿Y cómo esta está el panorama ahora, 11 años después? Igual, me atrevería a decir, peor, en cuanto a los peligros claro está.

Aunque es un elemento importante en la comunicación y la experiencia educativa, también ha ocasionado una caída en la calidad de los trabajos académicos de estudiantes. Señalan los eruditos que la dependencia de la tecnología puede entorpecer la espontaneidad y creatividad en la escritura en los alumnos, además de la apropiación de ideas o conceptos que no les corresponden. El uso intensivo de esta tecnología también ha disminuido el uso de las bibliotecas y la búsqueda agotadora de material. A nosotros nos tocó en el colegio la época del lapicero, el cuaderno y la gran enciclopedia, pero los pequeños de ahora tienen a google, que supera cualquier diccionario enciclopédico y a Word que les facilita sus trabajos.

La seguridad, otro espinoso tema del internet. Muy de moda por estos días, encontramos el correo que te solicita confirmar tu cuenta bancaria, haciéndose pasar por “x” banco, cuando lo único que buscan es usuarios ingenuos que a ojo cerrado den toda su información, sin detenerse a pensar que podrían ser víctimas de alguna estafa. Por otro lado tenemos el ataque masivo de la pornografía, se encuentra en páginas dedicadas exclusivamente a este negocio o en banners publicitarios que podemos ver cuando revisamos nuestro correo, donde los menores de edad pueden acceder sin mayor control por parte de sus padres.
Según estudios realizados por la agencia Española de protección de datos, el 43% de los usuarios de las redes sociales tiene configurado su perfil de forma que todo el mundo puede verlo. De esta manera, la privacidad está en peligro. Es especialmente importante en el caso de los menores, quienes sin una guía, pueden llegar a dar toda su información sin medida, y ya sabemos que la inseguridad es tal, que por medio de la redes sociales ya se ha llegado a preparar secuestros.

Y si la internet nos brinda todo entonces cada vez somos más sedentarios, mas perezosos e inclusive, más gordos. La facilidad de tener con un solo click todo lo que queremos comprar, pagar lo que debemos, hablar con amigos sin necesidad de encontrarnos con ellos en algún lugar, nos mantiene postrados a una silla y últimamente a un tecleo incesante de nuestros pulgares en los llamados “Smartphone”.

Por otro lado la revolución digital tiene muchos puntos a favor. Uno de ellos es, que se está convirtiendo en la infraestructura de una nueva economía del conocimiento. La información de toda clase, ya sean videos, sonidos, imágenes o incluso programas enteros pueden ser convertidos a un “átomo digital” llamado byte. En este momento tenemos la facilidad de enviarlos y recibirlos a una velocidad que en tiempos pasados nos produciría hasta risa pensar que eso pudiera suceder, sin hablar de sus costos –no imaginaria que el hecho de mandar en un chat la palabra “hola” a una persona de otro país en la actualidad, sería diferente a mandarle una carta con la misma palabra “hola” en el siglo XV-. En el mismo tema la ciencia no se quedaría atrás, al haber conexiones de los ordenadores entre bibliotecas, universidades, centros tecnológicos o incluso de científicos galardonados, la cantidad de información que se puede encontrar en la actualidad con el solo hecho de tener un computador en la casa es casi ilimitada.

El campo de la medicina se ve en gran parte muy beneficiado por estos últimos acontecimientos. No solo porque se podrá obtener información de estudio y formación, sino porque también la actividad del ciberespacio en cuestiones de salud es múltiple y sirve a los tres sistemas básicos sanitarios; prevención, diagnóstico y terapia. Se utilizan anatomías virtuales para experiencias clínicas que no solo permite corregir errores e investigar nuevos métodos, sino también discutirlos al momento que se llevan a cabo, por medio de video conferencias

Si hiciéramos un contraste entre los pros y los contras encontraríamos que si bien podemos afirmar que programas como Word o buscadores virtuales de información como Google, son herramientas que facilitan a la perdida de la espontaneidad y creatividad en la escritura en los alumnos, además de la apropiación de ideas o conceptos que no les corresponden, también es un hecho que sin estas herramientas se les dificultaría mucho encontrar información tan fácil como se puede en la actualidad. También estamos de acuerdo que el número de estafas por medio del Phishing se ha incrementado considerablemente y que perjudica mucho la imagen de los bancos. Pero no podemos ocultar que las herramientas que existen actualmente ayudan a que los bancos ya no sean percibidos como lugares monumentales con filas eternas y que eran propensos a los robos a mano armada.
Al opinar de algo como una revolución digital y sus repercusiones a futuro, queremos sostenernos en lo que ha sucedido durante la historia de la humanidad como también lo hace el autor. Como primera medida traemos algo a colación que nos parece lógico y es la frase “no podemos desinventar nada” y al estar de acuerdo con que actualmente estamos pasando por un boom tecnológico, y es que durante toda la historia de la humanidad hemos pasado por muchos inventos que han causado un cambio en la forma de vivir de las personas como el alfabeto, la imprenta o la máquina de vapor, siendo así debemos preguntarnos ¿al darse estas invenciones se produjo un caos en la civilización a causa de las muchas repercusiones negativas? O para ser más precisos ¿la civilización humana no se pudo acostumbrar a la llegada de estas invenciones y por tanto no las pudo acoplar? Las respuestas para estas preguntas nos dan una conclusión clave, ya que si bien sabemos que al inventarse el alfabeto se tenía por asegurado el destierro de la tradición oral como método de transmisión de cultura o la máquina de vapor que suponía un marginamiento hacia las personas que trabajaban artesanalmente. No podemos subestimar el poder de acoplamiento que tiene la civilización humana a la llegada de esta clase de invenciones, y es que la tradición oral volvió a surgir con la llegada de los medios electromagnéticos (radio, televisión) y las personas que trabajan artesanalmente aún siguen teniendo participación y hasta incluso son apetecidos por su calidad.
Nosotros nos atreveríamos a decir que la civilización humana se encarga de seleccionar que es lo que necesita en su debido tiempo o que sigue siendo muy útil, así como también podría desechar lo que considera innecesario o hasta incluso perjudicial (por ejemplo los libros físicos que acaban con grandes extensiones forestales para su materia prima), por esto creemos que es mejor pensar que la llegada de nuevas tecnologías son las que muestran diferentes caminos pero que a fin de cuentas la humanidad es la decide para bien que camino recorrer.





[1] Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n

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